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#1 Hope Zoariall (4º Entrega) el Jue Dic 05, 2013 4:49 pm

Ledai

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Capitulo1:


Capitulo 1;
Silencio


Día 55 del cuarto calendario del año 2214
En alguna parte del sistema solar Xcérion


Silencio, un ensordecedor silencio; tan solo, la presencia de un silencio que volvería loco al más dócil que haya existido precisamente a causa de la eternidad del mismo, Un silencio superado solo por la oscuridad en la que se envolvía, perdiéndose en la extrema profundidad de la galaxia.
Y allí, en toda esa inmensidad que ofrece el insondable universo, se encontró un único punto deslucido que atisbaba restos en su blindaje de viejo colorido.
Un amalgama de metal añejo, una construcción soberbia y vetusta; algo que atesoraba en sus entrañas la esperanza de lo que se podía llamar; "mundo", pero en realidad algunos ni si quiera lo llamarían así, hace mucho tiempo que el planeta Zoarall acabó sucumbiendo a su propio destino, un destino que sus habitantes labraron al convertirlo en la vívida descripción del infierno. Guerras, Terrorismo, Enfermedad, Lamento, Pobreza, Muerte... eran palabras que tomaban personalidad propia en cada una de las conversaciones de los Zoarials durante el último siglo; a cada momento. Aquellas palabras con nombre propio eran espectros que reflejaban una terrible realidad, a la cual estaba sometida día y noche el planeta.
Con la impotencia de los lideres políticos y religiosos a la hora de solventar tanta desgracia que años antes pasaron de lado con meras indulgencias y letargo moral, se llegó a la conclusión de que se había formado una situación crítica e inmanejable. Así que empezaron a dar forma a una idea que, aunque descabellada, sería la única manera de perdurar la semilla de lo que en un lejano pasado se podía llamar civilización. Su propia civilización.
Se hicieron grandes bancos de datos para volcar en ellos los conocimientos de todo un mundo, se creó una imponente enciclopedia y almacenaron en ella lo que cada ser del planeta consideró importante, fotografías, diarios, investigaciones y doctorados, libros, dibujos de pequeños y obras pictóricas valiosas; todos los datos de esas realidades, almacenado en cinco imponentes ordenadores que pasaron a ser los controladores de cinco solidas naves salvamento estelares.
Pero para que esa semilla, esa espora; pudiera cumplir su misión, se necesitaba la esencia de la especie a la que representaba; así que entre las funciones de las naves se aplicó la instalación de cuatro capsulas criogénicas por cada nave. Cuatro personas se convertirían en los guardianes de lo que en su día formaron parte ellos mismos. Guardianes de su forma de vida.
Se abrieron votaciones para la elección de los veinte candidatos que migrarían para la postergación de sus generaciones, pero al parecer no a todo el mundo le agradó la idea de que solo unos pocos eruditos escaparan del infierno solo por su posición social, hubo distintos atentados en dichas convenciones y murieron algunos de los que resultaban favoritos  a las elecciones, así que se terminó optando por generar un falso sorteo de los millones que se presentaron voluntarios para morir en vida a manos de una criogénesis en fase experimental y a bordo de lo que sería una botella lanzada al mar, conteniendo en su carta un trágico mensaje de desgracia.
¿Falso sorteo? Sí, porque se hacía imperioso acallar a las masas enfurecidas, en realidad solo se podía elegir a 20 personas para cumplir el objetivo, así que obviaron a la multitud con un tamiz inventado y las excusas banas de "no estar en una forma física apta para el proceso de criogenia" y otros distintos símiles de una misma variante de la frase para excluir a la chusma y elegir a los verdaderamente interesantes para el programa. Aún con esa soterrada verdad oculta en las altas esferas, los elegidos ni si quiera sospecharon tal descabellada trama.
Entre los finalistas podían encontrase hijos de políticos, científicos, militares, deportistas de elite, enchufes varios y gente influyente o sus mismos familiares... todos ellos de una edad comprendida entre los 20 y los 35 años para, fomentar la durabilidad de la criogenia al máximo ya que el proceso no resultaba eterno y los cuerpos sometidos a ella no dejaban de envejecer, tan solo lo harían a un ritmo metabólico minúsculo.
Una vez que los veinte fueron catalogados como los Guardianes, gozaron del reconocimiento general de su rango y fueron sometidos durante año y medio, cargado de gran expectación por la población, a un programa de entrenamiento espacial para prepararlos en su misión:
-Encontrar una solución a la desgracia de su mundo.
-Postergar su misma existencia allá donde el viaje les lleve.
-Postergar los datos almacenados en la nave de la civilización de Zoaral.
Descritas anteriormente por orden de importancia.
Y así lograron un grupo de élite que formalizaba su esperanza, una esperanza que desde el día del lanzamiento de las naves "Hope Zoariall I", II, III, IV, y V; lleva 258 años esperando alcanzar alguno de esos objetivos. vagando a través del espacio, definiendo un rumbo aleatorio trazado por el ordenador de la nave, a base de cuantiosos cálculos y grandes ecuaciones que dirigen un destino azaroso, perdiéndose en un rumbo que tal vez nunca debieron tomar...
ºo0O0oº
Bip, Bip, Bip... Algo interrumpió el estruendoso silencio que rodeaba la Hope Zoariall IV. Un pitido enervante que repetía su tono incesantemente, un tono que se antojaba despreocupado pero a la vez incierto al recorrer los entresijos de la nave, al retumbar contra sus paredes de viejo metal acerado, al atravesar sus circuitos ocultos en las bases de su construcción, al recorrer los oscuros pasillos de su interior...  acercándose al punto de origen solo se observa una tenue lucecilla roja que titilaba al compás del repetitivo acorde que se repetía. una trágica melodía que puede representar un ¿fin? ...Bip, Bip, Bip...

Capitulo 2:


Capitulo 2; 
Enfrentamiento.



Día 56 del cuarto calendario del año 2214
En alguna parte del sistema solar Xcérion



Contornos rojos iluminaban el ambiente; botones resaltando en el tablero de mando recibían el destello carmesí que el pequeño led desprendía constantemente, siempre acompañado de la señal acústica, dando aviso de algo que en aquel momento cuatro almas aguardaban aún sin consciencia de ello.
El sonido cesó haciéndose a la vez la total oscuridad cuando al momento un fogonazo activó los paneles de control táctil, los cuales tardaron un poco en ser legibles debido a los años de desuso que habían pasado por ellos y aun con todo, debido al polvo acumulado; se hacía costoso descifrar las 8 letras principales que allí se descifraban: IGNICIÓN.
De repente una lista de focos dieron paso a la visibilidad del compartimento donde se hallaba el puente de mando de la Hope IV; Un lugar estrecho y dividido en dos secciones separadas por dos alturas; sorteadas estas por un par de escaleras de medio metro situadas ambas a cada lado del puente. Todos los distintos sistemas parecieron cobrar vida propia, tornado el descuido y el abandono de momentos antes en un continuo vaivén de cálculos y variables programadas en busca de un mismo fin.
"Planeta de clase Vita catalogado en el quinto cuadrante del sistema  solar Xcérion..."
declaró una voz metálicamente femenina que no esperó respuesta antes de proseguir:
"Preparando ruta  de exploración para reconocimiento previo al aterrizaje, inicializando sistema de resurrección criogénica."
Cuatro tuberías metálicas y de esmalte desgastado resollaron un aliento de vapor helado que se difuminó junto a las mamparas del soporte vital de las capsulas criogénicas empañando el grueso cristal que recubría aquellos batientes laminados y sellados a conciencia, y por los que se divisaban figuras de carne y hueso en su interior.
"Sistema de suspensión de valores vitales en retroceso."
Y las válvulas de escape de presión se abrieron, varios componentes químicos se mezclaron en el procesador y la temperatura de los compartimentos inició un lento incremento.
"Preparando descompresión corpórea Antásica en dos horas diez, minutos, cuarenta y cinco segundos; cuarenta y cuatro, cuarenta y tres, cuarenta y dos..."  
Y así la voz prosiguió con su absurda cantinela mientras procesaba los cálculos pertinentes para el próximo desembarco a lo que sería su único destino.
Media hora después, la señal de alerta se dio en toda la nave.  Un graznido agorero que aporreó los cristales de las claraboyas blindadas que miraban al infinito moteado que aguardaba ante ellas. De repente, algo magno pasó atravesando los cristales uno a uno interrumpiendo la vista estrellada que ofrecía el universo; algo que ocultó la luz de las estrellas al pasar junto a la nave y que agudizó la alarma de esta.
la banda sonora de lo que le sucedía  a la Hope IV fue precisamente el silencio que habita en el espacio, una carencia total de acústica que no se comparó con el estallido que en el interior tenía lugar al despresurizarse uno de los hangares de carga debido al ataque que les asedió.
   "Alerta, alerta; todos los sistema en activo; Alerta, alerta... iniciando sistema de defensa, iniciado sistema anti-incendio, iniciando urgente descompresión corpórea Antéa en diez segundos, nueve, ocho, siete, seis, cinco..."
 "fallo en sistema de defensa"
"cuatro, tres, dos, uno, cero; ignición."
Nuevas lucecitas titilaron en la sala de mando, tres luces verdes y una roja; luces equivalentes a las de cada panel propio de las capsulas que en la sala de resurrección se preparaban para el inminente desbloqueo de las mismas.

ºo0O0oº

Un cosquilleo en la punta de los dedos, un destello más allá de la consciencia y una terrible falta de aire que estalló en una bocanada de aliento al incorporarse entumido más allá de los batientes de la capsula. Tose en un intento desesperado de arrancarse esa carraspera de la garganta y de deshacerse de tanto agobio, pero lo único que adelanta es toser con mayor ahincó en un ciclo que no tardó en ser imitado por los demás al retomar la conciencia.
-No me dijeron que la restitución sería así... -dijo él, de 25 años, y con una voz pobre al mirar a su alrededor para tratar de salir del ataúd en el que, según su entender, acababa de meterse cuando atisbó a escuchar una cadente monserga que no paraba de repetir lo mismo- ¿Eso es la señal de alerta? -preguntó tratando de ponerse en pié aun sin equilibrio.
-No, no es posible...  -expresó otro de ellos, frotándose los ojos en un intento de aclarar su visión, era alto y de de buena talla, andaría por los 30 años- dijeron que las probabilidades de que la señal de aleta saltaran serían...
 
-¡Pues ya ves! Ah saltado, y parece que esto es serio -dispuso una mujer, bien formada y rondando los 27 al levantarse de su lecho para llegar con algún que otro tambaleo a un terminal del ordenador.
 
-Al parecer un cuerpo alieno ha penetrado el casco perforando la cubierta de carga, lo que impide la correcta presurización de la nave.
 
-¿El ordenador no puede cerrar las compuertas de esa bodega? -preguntó el primero en despertar.
-Los sistemas motrices de la nave han debido de resultar dañados en el impacto... -explicó la mujer con genio, tratando de sacar información tecleando hábilmente en el computador.
 
-¿Contra qué nos hemos dado? -indagó el de buena talla al acercarse a una de las claraboyas al exterior- ¡Oh! ¡Dios mío! -exclamó retirándose del cristal con impronta.
 
-¿Qué...  es eso? -preguntó el joven mirando la forma de lo que imponía más allá del cristal.
 
-Parece algún tipo de nave... -intuyo la mujer abrumada.
 
-No estamos solos en el universo eh.
 
Una nueva explosión  desequilibró la nave haciéndoles perder el control y amontonándolos contra la pared de la sala.
 
-¡Han vuelto a penetrar el casco de la nave con un nuevo arpón! -exclamó la mujer.
 
-NOS LASTRAN -gritó el hombre.
 
-Sellad las cubiertas que sean prescindibles, y preparad los motores de impulsión, ¡Salgamos de aquí! - ordenó el joven marchando por el pasillo de acceso al puente.
 
-Esperad, el ordenador ha detectado un planeta de clase vita en el quinto cuadrante, inició los cálculos para el aterrizaje antes de que empezaran con el ataque -contó la mujer comprobando los ordenadores.
 
-¿Tiene el rumbo trazado? -preguntó el de más edad.
 
"afirmativo el rumbo está introducido en el sistema central..."

Otra explosión acabó con la frase ralentizando la voz mecanizada hasta convertirla en un arrullo ronco que se apagó junto con el sistema central.
Los arpones clavados en el blindaje de la nave empezaron a tirar de ésta cuando sus cadenas se recogían y un nuevo recalcón acabó con la estabilidad de la nave y su sistema de gravedad artificial.
 
-A este paso no quedará mucho de la Hope, un deterioro más en la integridad del casco y la nave se arrugará sobre sí misma -advirtió la mujer aferrada a una pared mientras el vacío se apoderaba de los cuerpos haciéndoles flotar
 
-No si podemos evitarlo... ¡Preparemos el motor de impulso! -sugirió el joven tomando los timones de la nave con dificultad para abrocharse el cinturón de su asiento.
 
-¿Estás loco? sin calcular antes la ruta con ordenador, nos estrellaremos contra cualquier chátara espacial que flote por ahí -dijo el hombre de buena talla.
 
-¡No si nos dirigimos al planeta y controlo manualmente! -aseguró el joven dispuesto a emprender su plan.
 
Dos grandes propulsores escupieron una explosión de energía que propulsó la nave quebrando sus ataduras y lanzándoles rumbo al quinto sector.
Capítulo 3:

Capitulo 3;
Tomando tierra.


Día 56 del cuarto calendario del año 2214
Órbita en tercer planeta del sistema solar Xcérion


-¡El motor sigue sin responder! -gritó el hombre de buena talla tratando de puentear dos de los cables que tenía pelados en un panel destripado bajo el puente.
-Trata de provocar un apagón en el sistema para detener el impulso -dijo la mujer sentada en su puesto y vislumbrando la pantalla.
-¿Y qué te crees que hago? Pero no puedo controlar nada sin la gravedad -gruñó el hombre- acabo de perder el destornillador con el ultimo traqueteo gracias a nuestro magnifico piloto...
-De nada -satirizó el joven concentrado- Déjalo ya y siéntate en tu puesto, la fuerza de gravedad del planeta nos arrastrará en quince segundos, ya es muy tarde para dar marcha atrás.
-¿Piensas aterrizar así sin más? -preguntó ella preocupada al darse cuenta de que no dispondría del apoyo digital dado al mal estado del ordenador.
-¿Y qué hago? -preguntó sin esperar respuesta y en efecto sin recibirla.
Justo cuando el hombre terminó de abrochar su cinturón ya en su sitio; la nave se tambaleó fuertemente al tomar contacto con la atmosfera del planeta. Solo fueron tres minutos los que duró la experiencia, tres minutos que se transformaron a cada segundo en una cadena interminable de temblores, quebrantos y estruendoso retumbo;  en los que la vida parecía quedarse tras de uno mismo.  La línea de trasmisión de la pantalla principal se quedó seca cuando los cristales se resquebrajaron, ya solo se veía el exterior por las pequeñas claraboyas del puente, las cuales dibujan un infierno de llamas que pasaban de ellos a tremenda velocidad;  las juntas de metal rugían por la fricción y las tuberías cedían ante tanta presión, dilatándose a causa de las grandes temperaturas que rodearon a la Hope en lo que tardó en atravesar la cúpula planetaria.
Cadentemente la tensión general aflojó siendo posible retomar en control de los pocos alerones restantes en el blindaje al tomar el mando, la nave respondía de forma tosca, pero al menos respondía, lo que ya era algo importante al trazar el aterrizaje. Lo más preocupante era la enorme velocidad que tomaban aún después de que los motores estallaran, haciendo peligrosa la toma de tierra.
-¿No puedes decrecer la velocidad? -preguntó la mujer tartamudeando al soportar las vibraciones.
-No pidas imposibles... -negó el  joven con los ojos fijos más allá de la claraboya que ofrecía una vista frontal de lo poco que se atisbaba.
-... Qué Dios nos proteja... -deseó el hombre llevándose las manos a la cabeza durante los cinco segundos que les quedaban antes del impacto.
ºo0O0oº
Hierros, chapas, blindaje y piezas de motor yacían esparcidos a lo largo del gran surco que la Hope describió al rasurar el suelo con tanta velocidad; aun después de tan vasto accidente, aún quedaba entero el núcleo central de la nave, la parte más resistente de la misma y en la que estaban situados sus miembros y el banco de datos.
La compuerta exclusa saltó de su encalle escupiendo un aliento de vapor que se disolvió dejando ver una mano herida y apoyada en él.
-Estamos vivos... -exclamó el joven dejando ver un goterón de sangre en su frente y entrecerrando los ojos, molestos por la luz de un astro luminoso.
-¿Dónde estamos? -preguntó la mujer asomándose tímidamente a la luz del exterior.
-Es como si llevásemos una eternidad lejos de tanta luz, me arden los ojos -dijo el hombre al imitarlos y haciéndose un poco de sombra con la mano antes de vislumbrar la pequeña fronda que los rodeaba.
- En realidad es verdad... llevamos muchos años sin ver un solo resquicio de luz... -apuntó el chico recostándose magullado en la pared de la nave, la cual en realidad era el suelo al estar ésta totalmente virada sobre su costado.
-258 años para ser exactos es el tiempo que llevamos en ciclo de criogenia, lo que no entiendo es... esperad... ¿Y Lorely? ¿Dónde está?
-¡No la hemos visto entre todo esto!
-¿Seguirá todavía en..? -se preguntaron casi al unísono.
-¡OH no!
La mujer corrió dispuestamente, saltando entre las estanterías de la pared para llegar a la sala de criogenia, encontrando efectivamente lo que se esperaba, la ultima capsula aún sellada y ahora, debido al accidente, sin energía.
-¿Está muerta? -preguntó el hombre con poca delicadeza al seguir tras de ella y vislumbrar el planteamiento de la situación muy crítico.
-¡¡No lo sabremos hasta que la saquemos de ahí!! ¡¡Ayudadme inútiles!! -gritó ella tirando con las manos de la manilla de emergencia sin éxito.
-Deja, aparta -insistió el joven pasando a través del desorden y agarrando una vara de entre los escombros de la nave para hacer palanca y forzar la apertura- Humfhh... NO cede... -dijo arrugando el entrecejo por el esfuerzo.
-Dejádmelo a mí... -apartó el hombre de buena talla dejándose la espalda para lograr hacer ceder el dispositivo.
La mujer abrió la tapa con bríos y comprobó el pulso de una muchacha joven que parecía estar extinta.
-Tendámosla en el suelo, necesito hacerla el masaje cardíaco -dijo ella sin encontrarle el pulso.
-¡Tendrá que ser el tradicional, el sistema de reactivación cardiaca de la nave está hecho trizas! -expuso el joven tirando los electrodos con rabia e impotencia.
-Un, dos, tres, cuatro... Un, dos, tres, cuatro... ¡VAMOS! Un, dos, tres, cuatro... -insistía ella hundiendo sus puños en el pecho de la chica a intervalos fijos, constante y esperanzados, insuflando aire en sus pulmones, para lograr activar su organismo.
-Nira, déjalo... está muerta...
-¡¡NO!! Todavía no... -obvió ella prosiguiendo con su cuenta.
Las decimas se hacían segundos y los segundos minutos; minutos que se alejaban de la poca esperanza cuando:
-¡¡Mirad, MIRAD!! -observó el hombre con grito eufórico sin saber Cómo decir que el cuerpo de la joven aun inconsciente estaba respirando .
La mujer paró su masaje con una carcajada de alegría y acarició el flequillo de la joven, de unos veinte años recién cumplidos y en un estado muy débil.
-¿Está bien? -preguntó el joven notando su piel sumamente pálida.
-Eso solo lo sabremos si despierta... puede que el deterioro celular sea demasiado y quede en estado de coma temporal... pero lo más importante es que ya respira por si sola y tiene pulso -dijo ella con alegría por no haberla dejado irse antes de tiempo.
-Por lo menos queda esperanza...  -opinó el joven incorporándose para asomarse a la compuerta abierta-. ...Y ahora... ¿Qué vamos a hacer?


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Capitulo 4;

Contacto.





Día 59 del cuarto calendario del año 2214
Superficie del tercer planeta del sistema solar Xcérion





Filtrándose por las claraboyas del metal destrozado en la nave, la polvorienta luz de un día mañanero se colaba en una de las salas de la Hope, creando un rayo que cruzaba la estancia hasta pararse en una montaña de piezas y cables apilados en la pared, convertida en suelo. El resto del lugar permanecía en penumbra, todo cargado con más material del mismo estilo; componentes mecánicos y eléctricos, piezas desmontadas y sobras varias tapizaban el paso hasta un rincón iluminado artificialmente y en el que alguien trabajaba sobre un escritorio improvisado.
Una piel tersa, junto  a unas facciones claras y jóvenes; se querellaban con una expresión compleja, marcada entre cejas arrugadas y ojos ocultos tras unas gafas de trabajo oscuras y redondas en las cuales se reflejaba el chisporroteo de una soldadura que con precisión realizaban sus manos enguantadas en cuero.
De pronto, otra mano cayó sobre su hombro; causando a la joven un raudo escalofrío por la espalda:
- ¡¡¡Tenemos que irnos Lorely!!! –advirtió el joven con voz baja.
-¡..! ¿Qué? ¿Ahora? –preguntó la joven apuradamente al quitarse las gafas oscuras y quedárselas sujetas a su cuello por la correa de las mismas.
-Sí, ahora; están llegando…  ¡Corre!
-Pero tengo qué… -insistió ella haciendo el gesto de recoger todo en lo que estaba trabajando.
-¡NO, vámonos ahora! –insistió él tirando de ella al hacerla levantarse de la silla.
-Pero… -protestó ella dejando atrás la habitación con reticencia a pesar de seguir al joven a través de los pasajes de la nave hasta el exterior de esta.
Al aire libre esperaban el resto de los presentes,  instándolos a guarecerse entre la maleza de una espesa foresta que rodeaba el claro formado por el vasto aterrizaje de la Hope.
-¿Por dónde viene esta vez? –preguntó el joven al ocultarse junto al hombre tras un matorral cercano que les servía de parapeto a la mujer y la muchacha recién llegada.
-Más o menos por donde los demás días, el otro lado del río –susurró el hombre auscultando cautamente la distancia entre los árboles-  Esta vez son solo dos, pero nunca se habían acercado tanto… tengo un mal presentimiento Zirel
-Chiss… -chistó el joven agazapándose al vislumbrar algo que se movía a la distancia. El resto lo imitó rápidamente.
Se escuchó algo, varios pasos en el lecho húmedo y voces pronunciando un dialecto extraño que se acercaban por el frente.
-¡Vienen hacia aquí…! –musitó el hombre viendo dos figuras confusas entre la hojarasca.
El joven insistió en que guardara silencio con un gesto repetitivo de su brazo, sin dejar de mantener el cuerpo tenso al darse cuenta de lo que su compañero acababa de expresar.
Una de las figuras señaló entre la espesura y rápido se desplazaron entre la arboleda hasta lo que efectivamente temían.
Se detuvieron ante la estructura de la Hope, con un talante de incertidumbre y confusión, murmuraron algo entre ellos con un acento incomprensible y caminaron discretamente rodeando la nave.
-¿Qué pasa? ¿Qué hacen? –inquirió la chica al perderlos de su campo de visión.
-No lo sé, están buscando algo… parece como si analizaran algo… -indicó el hombre alzando la mirada y aguzando la vista.
-Parece como si estuvieran… ¡Agachaos! –dijo el joven.
Los extraños visitantes retrocedieron sobre sus pasos mirando a su alrededor y en silencio, marchando con prudencia y vigilantes, se internaron en el bosque por donde habían venido y tal y como llegaron desaparecieron campo a través con rapidez.
-¿Se… se han ido? –preguntó la mujer aguardando pacientemente.
-Eso parece –indicó el hombre mostrando confianza.
-Pero volverán… -rectificó el joven- tenemos que irnos de aquí, ya no es seguro permanecer en los alrededores del accidente… ¡Nos vamos!
-¿Así sin más? Nos vamos… ¿Y adonde? –interpuso la mujer incorporándose junto a él.
-Y qué propones tú, ¿quedarnos a ver qué intenciones tienen? Estamos en un medio hostil y desconocido, no podemos tratar tranquilamente con lo que no sabemos qué es.
-Los militares siempre son iguales… dispara primero y pregunta después…  reprochó la mujer renegando al cruzarse de brazos.
-A mí no me parecen peligrosos –opinó la joven- no tienen un aspecto “hostil” son muy parecidos a nosotros…
-¿A nosotros? Pues no sé donde se lo ves… ¿En las escamas? O ¿En la cola? –preguntó el hombre con sarcasmo.
-¡No son escamas! –repuso la joven usando un tono serio al quitarse los guantes con genio.
-Sean lo que sean no podemos arriesgarnos a plantear el primer contacto con ellos así como así –argumentó el chico- debemos reubicarnos y pensar en nuestro próximo movimiento, tenemos una misión ¿recordáis?
El grupo guardó silencio.
-¡A mí me da igual! –Dispuso la joven marchando hacia la nave- Tan solo tengo que recoger unas cosa antes de nada.
-¡Tú deberías estar en cama! –mandó la mujer deteniéndola- aún estás guardando reposo tras tu criogenia.
-¡¡Estoy bien!! –discutió ella dando un tirón para soltarse- Y si tuve un problema con mi criogenia no fue otra cosa que culpa de vuestro numerito con el aterrizaje… así que no sois precisamente aptos para hablar de mi bienestar después de la que habéis liado con la nave, el equipo, el ordenador y todo. ¡Muchas gracias!
-De nada Lorely –ironizó el joven.
-¡Vete a … Humpf!
-Chica, Zirel hizo lo que pudo por todos, todos hicimos lo que pudimos, no te pongas así.
-¿¿Y quién se preocupó por el ordenador de abordo al estrellar la nave?? ¡Mirad cómo lo dejasteis! Tenemos tres directrices a cumplir por si no lo tenéis claro, así que si las dos primeras no podemos llevarlas a cabo por culpa de vuestra incompetencia, dejadme que por lo menos conserve  los datos almacenados en la nave de nuestra  civilización y luego haced lo que os dé la gana- refirió marchando al interior de la nave para cumplir su propósito.
El resto guardó silencio por unos momentos.
-Y tendrá razón… -refunfuñó el hombre dándole una patada a la piedra que tenía delante para rebotarla contra el blindaje embarrado de la nave.
-Abaral, recoge tus cosas… Nira comprueba si falta algo en el equipo de supervivencia… nos vamos a las 15 horas. No es seguro permanecer más tiempo aquí. Dile a Lory que no tarde mucho.



Última edición por Leda el Mar Feb 18, 2014 6:53 pm, editado 3 veces




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#2 Re: Hope Zoariall (4º Entrega) el Jue Dic 05, 2013 4:51 pm

Ledai

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Reservo este espacio para futuras entregas...




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#3 Re: Hope Zoariall (4º Entrega) el Dom Dic 08, 2013 6:01 am

orochii

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Piso número 3 8'DDD. Me gustan mucho las descripciones, a decir verdad, aún si yo soy más de escribir en forma sintetizada (cuando escribo historias, que sino me tiro tremendo tochopost x'D). Las descripciones son muy sci-fi, no sé, te has tomado la molestia de meter detalles y unas que otras explicaciones, y de ilustrar las cosas bien. Creo que no hay nada que sobre y asdf asdfas jkasljdla lalalala.

EN. FIN. Espero la siguiente entrega =DDD,
Orochii Zouveleki

#4 Re: Hope Zoariall (4º Entrega) el Miér Feb 12, 2014 8:56 pm

Ledai

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Hope Zoariall (4º Entrega)




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#5 Re: Hope Zoariall (4º Entrega) el Mar Feb 18, 2014 6:38 pm

Aarl

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¡Qué bien escrito! La primera impresión que da tu relato es eso: además de estar escrito con envidiable pulcritud, tiene unas comparaciones y metáforas que me han encantado. Por ejemplo, la identificación de la semilla y la espora. Identificar elementos de sci-fi con cosas relacionadas con la naturaleza me parece un recurso antitético genial.

La historia se ve interesante, fluida y activa. Quizás no me detendría a dar demasiados detalles en los diálogos, es decir, hacerlos más dinámicos, pero supongo que eso es más opinión y estilo personales. Al fin y al cabo, estoy muy acostumbrado a la lectura en videojuegos y nada tiene que ver un estilo con otro.

¡Dejaste muy en el aire la historia, maldita sea! xD ¿Qué va a ser de ellos? No puedo esperar al siguiente trocito de historia.

Ah, sí, y una cosilla. En el cuarto capítulo, en -¡Vete ha … Humpf!, si lo que querías era dejar incompleta una frase en referencia a "vete a la mierda", es "vete a", sin hache. Sólo he visto eso, pero puede que me haya dejado algo, he leído un poco de prisa. xD

Por el resto, genial. ¡Sigue así!
Saludos~

#6 Re: Hope Zoariall (4º Entrega) el Mar Feb 18, 2014 6:56 pm

Ledai

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Ok, corregido... Yo y mi "dislexia" XDDD

Muchas gracias por tu coment. Es un detalle por tu parte que se agradece mucho ^_^...

A ver si continúo con las demás partes de la historia en un ratito que saque de tiempo.

Nos leeremos!!




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