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Crow_Joker

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Regreso del túnel


Ella estaba caminando por un extraño túnel, se sentía muy rara en ese sitio, mientras iba caminando, sus pies descalzos, tocaba el piso de aquel lugar, era como si tocase piedras un poco molestas, como la que a veces te encuentras en la playas de los lagos, la sensación de frío en sus pies, la invadió, a veces tocaba algo que sentía como arena mientras, siguió su camino, mientras andaba por ese sitio, su mente empezó a recordar, ella era joven de unos 15 años, piel morena, de esbelta figura y curvilínea cintura, era un poco más baja que la jóvenes de su edad, su cabello era de color negro y le llegaba hasta la barbilla, sus ojos cafés oscuros, la joven, su piel era fina y hermosa, los nudos de su mente, empezaba a desatarse, se acordó que había sucedido antes de llegar a ese extraño lugar. Se había terminado las clases, la joven, obviamente vestida con el uniforme escolar, y llevaba puesto unos lentes cuadrado, con marcos al aire, conversaba con su novio, sus temas de conversaciones eran tribales, desde el día despejado hasta que pijamas llevarían puestos para dormir esa noche, de esas larga conversación surgió el motivo que alegraría a la joven de lentes, su novio la había invitado al cine el sábado por la tarde, ella con una sonrisa, aceptó la invitación del joven, antes de dejar el colegio los dos se despidieron con un beso y se separaron por esa tarde, tomando sus caminos hacía sus casas. La joven, estaba caminando por la vereda, pensando en lo bien que lo pasaría mañana en la tarde, cuando de la nada un auto conducido por un tipo borracho, atropello a la joven morena, el cuerpo de la chica, choco contra el capo del auto y salió volando, se estrechó contra una pared y no supo nada más del mundo.


La morena, miro sus manos, preguntándose, ¿por qué, estaba en ese lugar?, la había atropellado un auto, y entonces se dio cuenta que ese era la vía a la muerte, suspiro y siguió caminando, si iba a ir a donde va los muertos, debía llegar rápido al final del túnel, la visión de un portal blanco le hizo temer un poco, en ese instante una voz la paro de intención de continuar.


—Espera, ¿realmente quieres ir a allí?—pregunto una voz gruesa y fría.


La joven de pelo negro, vio que atrás suyo había una persona de túnica negra, sobresalían unas manos esqueléticas, en la mano derecha, llevaba una hoz y en su mano izquierda un libro dorado. La joven, reconoció aquella figura, la había visto en varias ilustraciones de libros de historias, en estatuas y leídos varias historias sobre aquel ser, esa criatura era la llamada “muerte”, al ver que la muerte se acercaba, ella retrocedió con miedo. La muerte, paro a algunos centímetros de la chica y la analizo.


— Ya veo me tienes miedo, entonces aun no quieres morir y todavía no debes morir—comento la muerte


La muerte, reviso algo en su libro, mientras que la pelo negro, pensaba en las palabras de aquel ser, la criatura vestida de túnica, miraba un listado de nombre.


— Tu nombre sale, pero hoy no es tu día de morir, Casandra—dijo la muerte, cerrando el libro


La muerte, miro a Casandra, la cual estaba aún nerviosa por la presencia de ese ser


— Aunque si quieres, puedes adelantar tu muerte y morir ahora—sonrío la muerte


Casandra, estuvo pensativa, ¿realmente quería morir?, aún tenía cosas que hacer ir al cine con su novio, leer el último número que saldría de su manga favorito, además tenía sueños, que quería cumplir, no podía morir, la morena apretó su puño y cerró sus ojos, ya había tomado su decisión.


— Veo que ya tienes la respuesta—La muerte observo a la joven y pregunto— ¿Quieres morir o quieres continuar con tu vida?


— Yo…yo, realmente…quiero vivir, tengo varios sueños, algunos son algo triviales, ya lo sé, pero quiero jugar varios juegos de consolas, quiero ver varias series animadas, además de degustar manjares de otros países, yo…solo quiero vivir—con voz de decisión, la joven Casandra, contesto a la pregunta de la muerte.


— Tienes mucho que hacer en vida y va a ser de beneficio para muchos—dijo la/el guía muertos que alzo su mano izquierda que se lleno de llamas azules y toco la frente de Casandra y dijo— Despierta y vuelve al mundo de los vivos.


La joven abrió sus ojos, observo donde estaba, era la pieza de un hospital, escucho la voz de una mujer y miro a la dueña de esa voz, era una mujer de piel blanca, de cuerpo delgado, su cara mostraba algunas arrugas, sus ojos café oscuros, su pelo era pelirrojo, vestida con un pantalón negro, camisa verde, tacones y de una chaqueta americana para mujeres color negro, sus ojos estaba lagrimosos y su labios mostraba unas sonrisa de felicidad.


— Hija, has despertado— se notaba la felicidad en la mujer al ver que Casandra, había despertado.


Casandra, reconoció a esa mujer, era su madre,


— Madre—dijo Casandra, con una sonrisa.


Madre e hija, se abrazaron, cayeron lágrimas de felicidad de los ojos de ambas mujeres.


A las afuera del hospital, una chica de unos 17 años, tez blanca, ojos verdes claro, pelo castaño oscuro que le llegaba hasta la mitad del cuello, y terminaban en puntas teñidas de rojo, su piel blanca, fina y algo maquillada , de cuerpo delgado, llevaba puesto un uniforme escolar, que consistía en una chaqueta verde, falda verde, zapatos, medias negras que le llegaba hasta un poco más debajo de las rodillas, una camisa blanca con una corbata roja, sobre su cabeza llevaba una boina blanca y llevaba puesto unos guantes del mismo color los cuales le llegaba hasta los hombros. La chica, observaba la ventana en donde se encontraba Casandra, mientras comía una barra de chocolate blanco


—Así que, aquí está la chica que mi abuelo quiere que entrene—pensó la joven, que negó con la cabeza — Seguro que elegiste bien abuelo, o es que la inmortalidad te está afectando tu huesuda cabeza.


La chica, observo a una figura de túnica negra y que portaba una hoz, aparecer delante de ella


— Esa chica, tiene un poder que necesitaba despertarse—contesto la criatura de la túnica negra y agrego—además ya sabes que no puedo interferir en el evento espiritual, al igual que mi familia no puede interferir estando en primera fila, pero si como asistentes.


La joven suspiro y observo el hospital


— Como si me importase—comento la joven, con un tono de interferencia.


— Te pido el favor de asistir y ayudar a esa chica, para que pueda entender su poder, Amelia—le dijo la muerte a la joven


—Bien, lo haré, abuelo—le contesto la joven Amelia y elevo su pulga.


El ser de la túnica desapareció. Amelia, a ver desaparecer al sujeto de la túnica, recibió un llamado en su celular, contesto la llamada y después de algunos minutos, colgó, guardo su celular y se dio la media vuelta y camino hacia el sur.


Ya había pasado algunos días después de que la joven Casandra, saliese del coma, pero aun debía quedar hospitalizada, durante unos días más, en esos días la chica, fue visitada por sus amigas del colegio y se enteró por boca de ellas, que había pasado un año en coma y que había cumplido los 16 años en el hospital, al descubrir que había perdido el año y que debía cursar de nuevo el año que perdió del colegio, estuvo molesta por esa situación, un año perdido, un año que debía cursar de nuevo, sus compañeros le habían dejado atrás, pero luego de tomarse un respiro, acepto esa situación.


— Bueno, es algo bueno hacer un reset de vez en cuando, además hay cosas peores—dijo Casandra a sus amigas.


Casandra, pregunto por su novio, las amistades de Casandra, tuvieron en silencio un rato y luego una contesto; Dos semana después de tu coma, él se cambió de colegio y desde ese momento ha cortado toda comunicación con nosotros.


Casandra, quedo sorprendida por esa respuesta, pregunto a qué colegio se había ido su novio, pero ninguna de sus amigas le contesto.


Una noche antes de que Casandra saliese del hospital, se despertó con un extraño escalofrío recorriendo su cuerpo, se sentó en su cama.


— Rayo hace frío—comento Casandra, que trato de calentarse con sus manos


La joven miro que el aire acondicionado estaba funcionando bien, ha Casandra eso le aprecio extraño, pero no tuvo tiempo de resolver esa duda, pues de su interior sintió la llamada de la naturaleza, se levantó y fue al baño de la habitación, cuando salió más relajada observo que afuera de la habitación había varias sombras caminando en fila recta, la sombras estaba en una posición que Casandra había visto en varios documentales sobre la iglesia católica medieval, no le tomo mucha importancia.


— Tal vez fuese imaginación mía—comento Casandra.


Volvió la vista a su cama, pero en vez de mirar su cama, ella se fijó que delante de ella y a pocos centímetro de cuerpo, había un extraña persona con un traje de monje misionero, pero esta persona a pesar de ser un hombre santo tenía un aura siniestra que hizo que la joven estuviese nerviosa, luego observo su cara la cara de aquel extraño, la cual tenía varias cortadas, un ojo colgando solo sostenido por un pequeño hilo de carne y la boca cocida con hilo, la mano de aquel extraño estaban quemadas, él monje siniestro, floto en el aire, la joven Casandra, retrocedió con algo de nervosismo y miedo, luego cerró sus ojos y corrió hacía la cama, se acostó y se tapó hasta la cabeza con la sabana, no sabía que sucedía en esa habitación pero sentía que era mejor no averiguar, su cuerpo temblaba, sintió que esa extraña persona estaba al lado de su cama, se escuchó un grito en toda la habitación, como si alguien estuviese muriendo calcinado por el fuego de una hoguera. Casandra, tenía tanto miedo que no podía dormir, temía que si ella cerrase los ojos algo malo le sucedería, se sentía como una pequeña niña, escuchando las pisadas de un imaginario monstruo.


— ¿Por qué, me estas persiguiendo?—pregunto Casandra en un susurro a aquel ser


Repitió muchas veces esas preguntas, sin respuesta de aquel siniestro ser, entonces como una bufonada del destino o del propio monje siniestro, la joven Casandra, se dio cuenta que el monje, había traspasado traspaso su sabana, la protección que la chica tenía, el monje, observo a Casandra con una sonrisa perversa, ella dio un grito y se desmayó, el grito de la joven, fue escuchado por el personal de turno del hospital, los cuales fueron a ver lo que pasaba, se encontraron con una Casandra desmayada e inconsciente, una de las enfermera reviso el estado de Casandra, preocupada de que su condición y si por si acaso hubiese entrado otra vez en un coma, pero con un poco de alivio, la enfermera se dio cuenta que todo estaba bien en Casandra.


En la mente de una inconsciente Casandra, la chica escucho una voz que le agradecía.


—Gracias chicas, pues tu reacción me hizo entender que yo estaba muerto—se escuchó una voz y esa extraña voz se disculpó—perdona por haberte asustado.


Casandra, despertó en su habitación, observo que su madre había corrido las cortinas dejando entrar el sol, la madre cuando se dio cuenta que su hija estaba despierta, la abrazo con efusividad.


— Que bueno que no te haya pasado nada, me tenía preocupada—le dijo su madre, mientras abrazaba a Casandra


Casandra, estaba algo confundida pero se encontraba feliz de ver a su madre.


La noche ya se había apoderado del cielo y Casandra había vuelto a su casa. La joven, estaba en su habitación, la cual tenía paredes color azul, su piso era de madera, un armario pegado a la pared izquierda, una cama en el centro de la habitación con una cómoda, un escritorio al lado del armario, tres repisa en la pared, la primera repisa de arriba hacia abajo era de películas y series en formato físico, la segunda era de comic, manga y la tercera era de libros, varios poster pegado en la pared de grupos y cantantes favoritos de la joven Casandra.


La joven se acercó a la ventana para cerrarla, cuando ya la había cerrado descubrió que en el techo había colgado dos personas los cuales las observaron, Casandra, con miedo cerro la cortina, apago la luz y se acurruco en su cama, desde la noche anterior había sido testigo de varios sucesos que la perseguía, una alarma de un mensaje se escuchó se escuchó en su celular, la joven tomo el celular con miedo y lo leyó, aun acurrucada en su cama, se sorprendió al leer su contenido de aquel mensaje; “¿ Cómo estuvo tu primera experiencia?”


Casandra, ya empezaba a tener miedo y dudas, ¿quién había enviado del mensaje?, ¿y cómo sabía de los acontecimientos que sufrió Casandra, la noche anterior?


En una pieza oscura, una tenue luz alumbraba la cara de una joven que tenía el celular en su mano, ella estaba sonriendo, era Amelia.


— Pronto nos veremos—pensó Amelia, guardando su celular.



Última edición por Crow_Joker el Mar Abr 23, 2013 11:15 pm, editado 1 vez

Crow_Joker

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Mensaje

El mensaje del celular, dejo algo intrigada a la joven Casandra, ella se preguntaba quien había mandado el mensaje, y como sabía sobre el evento del hospital, esas preguntas no dejaba que la joven, durmiese bien, a aparte de los espíritus que se presentaba ante ella, como si nada, entonces decido cerrar sus ojos y tratar de ignorar a esos seres, mientras trataba de dormir, aunque no estuviese durmiendo continuo con sus ojos cerrados y su cuerpo tiritando de miedo, mientras sentía un frió colándose por su cama y su cuerpo y a la vez sentía como los espíritus, se apoyaban sobre ella, se sentía extraña y no quería abrir sus ojos, recordó la visión del monje siniestro y de los colgados y sabía que si abrió sus ojos, más visiones escalofriantes, sería agregadas a su mente, así se mantuvo durante casi toda las noche, pero cuando ya había pasado las cuatro de la mañana, pudo dormir profundamente, hasta que escucho la alarma de su reloj despertador, por costumbre se obligó abrir sus ojos, no había nada a su al redor, los espíritus, se habían cansado de molestarla y se fueron a descansar.


—Tengo mucho sueño—pensó Casandra, sentándose en la cama—Rayos, que me está sucediendo, ¿Por qué, siguió viendo a esas cosas?


Casandra, observo su celular, que estaba sobre la mesilla, la cual estaba ubicada al lado de su cama, tomo el celular y miro lo aprendió, fue a la opción de mensaje y volvió a leer el mensaje que había recibido aquella noche; “¿ Cómo estuvo tu primera experiencia?”


— ¿Quién será esta persona?—se preguntó Casandra, vio el número de teléfono—Si, llamare al dueño de este mensaje.


Casandra, estaba a punto de marcar aquel número, cuando su madre la llamo para que bajase.


—Rayos, se me está haciendo tarde—dijo Casandra y exclamo—Aun no estoy lista, madre.


Después de ir al baño y asearse, volvió a su pieza y se puso su uniforme, consistente en una falda de color gris que le llegaba hasta las rodillas, calcetines de color negro, zapatos negro, una camisa blanca y una corbata de color verde, además de la chaqueta de la escuela, fue a la cocina, saludo a su madre, la cual abrazo muy cariñosamente a Casandra, casi asfixiándose.


—Mama, ya basta, que me asfixia—dijo Casandra a su madre

—Perdón— se disculpó la madre con su hija— ¿Te preparo un omelet?

—Solo me llevare una manzana, estoy llegando algo tarde—Contesto Casandra.


La joven Casandra, salió de su casa mordiendo una manzana roja y llevaba puesto unos audífonos negro, mientras iba corriendo muy apurada hacía su colegio, no se dio cuenta y choco con el hombro de una joven de 17 años, que vestía de un uniforme escolar diferente al que usaba Casandra, además de que usaba una boina, las dos chicas se miraron


—Disculpa chocarte—se disculpó, la joven de la boina, mientras hacía una reverencia

—No-no, yo debería disculparme, no me di cuenta—Casandra, se disculpó, con nerviosidad


Después de ese pequeño accidente, las jóvenes prosiguieron su camino,

Casandra llego a su colegio, miro la hora de su celular, se dio cuenta que había llegado muy temprano


—Pensé que había llegado tarde—respiro con tranquilidad la joven y se apoyó en la muralla de su colegio


La chica, observo que todo estaba como hace un año atrás, suspiro y le dio algo de nostalgia ver ese edificio que desde hace un años no había visto, camino por el patío había algunos antiguos compañeros que la reconocieron y la saludaron, después de aquel recibimiento de parte de sus excompañeros, la joven, camino hacía su sala.


Cuando Casandra, llegaba a su sala, se encontró con el profesor jefe,


—Así que usted, es la señorita Casandra—comento el profesor al mirar a la chica—Si me acuerdo de usted, me alegra que se haya recuperado

—Gracias, profesor—sonrío Casandra

—Bueno, debo preséntala a la clase—el profesor abrió la puerta del aula


En el aula y sentada en unos de los puesto del medio se encontraba una chica de unos 15 años, tez blanca, ojos castaño claro, era pelirroja y su pelo era ondulado y le llegaba hasta la espalda, su cuerpo era delgado, estaba vestida con su uniforme de colegio, su falda hacía notar su delgadas piernas, la pelirroja dibujaba en un cuaderno, el diseño de una máquina y anotaba sus observaciones y algunos números, a los pies de las páginas. El profesor entro al aula, con una alumna nueva, lo cual a la pelirroja, le había parecido algo raro, ya que en la lista, no se había incluido una nueva alumna, el profesor aclaro su garganta.


—Ella es Casandra, por un accidente estuvo en coma durante el año pasado y no pudo completar este curso, así que recíbanla bien—hablo el profesor

Casandra, sonrío y se presento

— Como todos sabes yo soy Casandra Río, espero que nos llevemos bien—sonrío Casandra, con un poco de nerviosismo.

El profesor, le indico donde se podía sentar. Casandra, se dirigió a su puesto el cual estaba al frente del puesto de La joven de pelo rojo y ondulado. La pelirroja, observo a Casandra con cara de interés, le impresionaba que la joven hubiera salido de un coma, ella pensó que sería muy buena idea estudiarla.


Ya estaba en el receso. Casandra, estaba conversando con una de sus antiguas compañeras, la morena, se encontraba acostada debajo de un árbol, mientras que su compañera, una chica de pelo negro y piel blanca, estaba sentada en el césped y al lado de Casandra.


— Casandra, tengo algo para ti, que te puede ser mucho de ayuda—la ex –compañera de Casandra, abrió su mochila y saco un cuaderno que le entrego a Casandra

— Toma, estos son los apuntes que tomamos el año pasado espero que sea de ayuda—le dijo la antigua compañera a Casandra

— Gracias, me ha sido de mucha ayuda—agradeció Casandra a su amiga


La chica de pelo negro, sonrío al escuchar lo agradecida que se encontraba su amiga


— No hay de que, tú conserva tu personalidad—le contesto la pelo negro


Casandra, sonrío y se rasco la nuca.

En ese momento, se vieron caer algunas hojas del árbol, entonces apareció del mismo árbol una joven pelirroja, con un extraño visor negro, sus pies se afirmaban de una rama gruesa del árbol, esta repentina aparición, hizo que Casandra, se asustase

— Interesante, tu tiene un gran poder espiritual—sonrío la pelirroja.


Casandra, reconoció a esa joven, era la chica que se sentaba en el puesto atrás de Casandra


—Ha tu eres… ¿cómo te llamabas?—Pregunto Casandra, ya recuperándose del susto que la pelirroja, le había provocado.

—No, aun no me he presentado—dijo la chica pelirroja que se quitó el visor e inicio su presentación— Gabriela Cruz, soy inventora.


Se veía la cara de duda que tenía la joven morena al escuchar la presentación de la chica tenía cara de duda, ella observo, a su antigua compañera, buscando alguna respuesta, lo cual fue notado por la chica de pelo negro


— Gabriela, gano un concurso de invenciones el año pasado, por eso la han llamado la joven inventora—contesto la pelo negro a la morena.

Casandra, miro con sorpresa a Gabriela, la cual sonrío con un cierto aire de orgullo, al escuchar sobre ella y su titulo


— ¿qué inventaste?—ha Casandra, le había picado el bicho de la curiosidad y quería saber, porque Gabriela, era considerada una joven inventora


Gabriela, sonrío y saco de los bolsillos de su camisa una imagen de una mochila de metal con varios brazos.

—Esta es mi mochila de los 8 brazos, sirve para muchas funciones y simplifica la vida—contesto con orgullo Gabriela.


En ese momento tocaron para volver a clases, la pelirroja, se entristeció un poco por lo corto del receso.


— Vaya, que se hace corto el receso, vamos Casandra—sonrío Gabriela a su nueva compañera

Casandra, miro a su antigua compañera y se despidió de ella.


Casandra y Gabriela, estaban caminando hacía el aula, ambas chicas estaban conversando sobre varias cosas. La joven Gabriela, empezó a preguntar cosas referentes al coma


— ¿Que viste en el estado de coma?—pregunto Gabriela, que saco un cuadernillo digital delgado, color rojo, que tenía un lápiz delgado conectado a un cable


Casandra, observo ese aparato, sabía que era, pero se sorprendió al leer la marca del aparato; “Invenciones Cruz”, no conocía esa marca, Gabriela, se dio cuenta de la mirada de Casandra y respondió a la duda de su compañera


—Este anotador digital, lo hice yo mismo, es un prototipo finalizado—contesto Gabriela y agrego—Cuando sea más grande y tenga mucho recurso, pienso crear mi propia compañía de tecnología, pero volviendo a mi pregunta


Casandra, observo a Gabriela y luego suspiro


— Supongo que no es tan malo, hablar sobre esa experiencia—comento Casandra y conto—Me acuerdo de estar caminando en un túnel, cuando veía que se terminaba el túnel, una voz me detuvo, era la muerte, la cual me dejo vivir.


Gabriela, muy interesada en la historia, escribía lo que decía su compañera en su libreta electrónica


— Interesante, muy interesante, si como lo suponía—comentaba la joven Gabriela, mientras terminaba de escribir.


Casandra, miro a la joven científica con una cara de duda. Gabriela, sonrío y miro a su compañera de curso.


— Me he interesado en el plano espiritual, desde que leí sobre Amelia—le contesto Gabriela.

— ¿Amelia?, ¿quién es?—pregunto Casandra, con mucho interés

— Verdad, tú has estado en coma— suspiro Gabriela.


Gabriela, saco de su mochila un periódico y se lo paso a la joven Casandra, que abrió el documento informativo y leyó el tituló principal de una de la noticias “Unas de las grandes médiums que ha visto la de ciudad, es parte de la familia Black, la más rica de la región”


Casandra, miro la fotografía del diario, esa chica que estaba en la fotografía la había visto antes, era la joven con la que choco esa mañana, la joven Casandra, se quedó demasiada integrada por el descubrimiento.

—Rayos de tanto hablar, llegaremos tarde a la clase—exclamo Gabriela.


Casandra, cerro el periódico y se lo devolvió a Gabriela, ambas chicas y luego ambas chicas, empezaron a correr hacía el aula de clase.


Ya había terminado la jornada escolar de ese día. Casandra, había conversado con sus ex compañeros y trato de preguntar a los amigos cercanos, si sabía la ubicación de su novio, pero todavía preferían, mantenerse callados, al no encontrar respuesta, se dio por vencida por ese día.


Estaba volvió a su casa, la mente de la joven morena, era todo un caos, ya que estaba pensando en varias cosas, y una de ella fue en tratar de contactar al dueño del mensaje, pero fue el dueño, que contacto con ella. Casandra, escucho el rington de su celular, así que lo tomo y vio el número, era del dueño del aquel mensaje, que no la había dejado dormir, junto con los espíritus, así que decidió contestar, entonces escucho del otro lado de la línea, una voz que le pareció a ver escuchado antes.


— Buenas, deberías ver el bolsillo derecho de tu chaqueta—dijo la voz atrás de la línea


La llamada finalizo y dejo consternada a la morena, que reviso su bolsillo y saco un papel, ella no ha había notado la presencia de dicho papel y lo leyó.


“Hoy a las 6 de la tarde en la plaza central, si quieres saber más de la experiencia que tuviste en coma, te convendría venir


Amelia Black”


Casandra, estaba sorprendida como alguien tan importante como Amelia, sabía que ella estuvo en coma. Casandra, trago saliva y doblo el papel, miro el reloj de su celular, falta 30 minutos para la 6 de la tarde, si quería saber que sucedía debía hablar con esa chica.

Casandra, guardo su celular y se fue corriendo hacía el lugar de encuentro.

Crow_Joker

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La mansión embrujada (parte 1)



La joven Casandra, corrió a todo lo que le daban sus pies, en un momento del camino parecía que sus piernas, empezaban a flaquear y parecía que estaban pesada, pero aguanto y pudo llegar al lugar de encuentro, la plaza en que la chica se reuniría con Amelía, era una gran plaza, con piso de loza, cuatro caminos principales, varias zonas de pasto verdes y lugares, donde los niños podían jugar, además de locales ambulantes de comida. Casandra, tomo un pequeño respiro y siguió corriendo, hasta llegar a la fuente que tenía la plaza tenía la plaza, cuando llego se encontró con la joven, con quien choco en la mañana, la joven Black, estaba vestida con el uniforme de su colegio y se encontraba sentada a la orilla de la fuente, leyendo un libro, al lado de la joven Black había un bolso azul, la joven Amelía, dejo de leer un poco el libro y elevo su vista, encontrándose con una Casandra, que parecía haber transpirado mucho y que estaba en sentada en el suelo, por el cansancio que le provoco correr mucho. La joven Amelía, dejo en el libro, un marca página que tenía diseñada una calavera, cerró su libro, guardándolo en el bolso azul y miro a Casandra



—Llegas cinco minutos tarde—comento Amelía a Casandra



Casandra, respiro hondo para recuperar su aliento y se paró con algo de dificultad



— Perdón, es que el colegio estaba algo lejos de la plaza—Se disculpó Casandra, con una sonrisa, rascándose la nuca y pensó— Rayos, la falta de movimiento durante el coma, hizo que me desgastara físicamente, debo empezar entrenar más.


— Bueno, no tiene importancia, solo son cinco minutos— comento Amelía, cerrando sus ojos


— ¿Tu sabes lo que me está pasando?—Pregunto Casandra, ya con seriedad a Black



Amelía, afirmo con su cabeza, se paró de su asiento y se acercó a Casandra



— Ves a personas muertas, es obvio después de caminar por ese túnel—contesto Amelía y agrego— Creo que ya te diste cuenta, el túnel es un camino hacía el más allá, es obvio que para las diferentes religiones ese camino cambia al igual que el reino de espíritus, llamase cielo, nirvana u otro nombre. Las personas que vuelve al mundo de los vivos y no llegan a completar su camino, se le abre la habilidad de ver más allá del mundo de lo terrenal, o sea lo que ves, son espíritus.


—Habrá una forma de revertir esto—comento Casandra y agrego—Es que desde que veo a estos espíritus, no puedo dormir bien, me persigue por todos lados.



Amelía, al escuchar las palabras de Casandra, se molestó un poco con la chica, le pareció, que la joven, tenía una actitud bien infantil.



—Chiquilla, esta habilidad, bendición o maldición, no se puede devolver, estará con ella durante toda tu vida—le contesto Amelía y agrego—Así que te debes acostumbrar a ver espíritus y vivir con ellos, muchas personas se ha acostumbrado.


—Pero, es que no me gusta, espíritus por todos lados, los cuales se ponen encima cuando duermes o que te molestia en la noche y durante el día—le contesto Casandra a Amelía


—Parece una niñita pequeña, sabes—comento Amelía, que cruzo sus brazos, cerro sus ojos y suspiro molesta.



Amelía, pensó que su abuelo, estaba muy equivocado respecto a Casandra, ya que para Amelía, la chica, era una miedosa e infantil, pero no podía desobedecer a su abuelo.



—No sé cuál es tu plan, abuelo—Pensó Amelía, que abrió sus ojos y miro a Casandra—Hay una forma de alejar a esos espíritus.


—En serio, ¿cuál es?—pregunto Casandra a Black y agrego—Si tengo que bailar desnuda bajo la luz de la luna en el bosque e invocando a seres sobrenaturales, lo haré.


— ¿Chiquilla, que rayos te han hecho los vídeos de internet?—pregunto con sorpresa Black a Casandra y agrego—No es eso, lo que debes hacer.



Amelía, acerco observo por encima del hombro de Casandra, la cual, observo que atrás de ella había un espíritu, de pelo erizado, todo quemado y de mirada burlesca. Casandra, se asustó y se escondió atrás de Black.



—Esta, chiquilla—pensó Black que cerro sus ojos, levanto sus manos y dijo algunas palabras en idioma desconocida.



Casandra, pudo ver que unos extraños círculos, con raros grabados, salían del cuerpo de la Black, estos círculos cada vez se hacían más grandes, hasta que unos de los círculos alcanzo al espíritu, el cual huyó despavorido, como si hubiese visto la mismísimas puerta del infierno.



—Esa es la solución, el hechizo espanta espíritus—Amelía, había terminado su hechizo y observo a Casandra—escucha, este es un hechizo básico, para alguien que conozca del mundo espiritual.



Casandra, que pudo despejarse con un poco de vergüenza de la espalda de Amelía, estaba sorprendió por lo que hablo la joven Black.



—chiquilla, te voy a decir algo, la otra razón por la cual te llame, es que mi abuelo, me ha pedido que te contrate como mi asistenta, así tu podrás conocer tus habilidades y podrás controlarlas—le comento Amelia a Casandra



La joven Casandra miro a Amelía, se preguntó, ¿si el abuelo de la médium, la conocía y de dónde?, ella después de darle vuelta por algunos segundo a esa pregunta, concluyo que no conocía a ningún tipo con el apellido Black antes de Amelía.



— Disculpa, pero no conozco a ningún Black aparte de ti, claro está—le dijo Casandra a Black.



La médium Black, suspiro y saco de su bolso, un libro algo antiguo y le mostró a Casandra, una de las ilustraciones, en la cual se mostraba a un esqueleto, que llevaba una en su mano derecha y tomaba el brazo de un bebe con su mano izquierda.



— Este personaje es mi abuelo, la muerte—le contesto Black a Casandra.



Casandra, se sorprendió al escuchar eso, ella se acordaba de a ver visto a la muerte y conversado con ella, cuando estaba en el túnel, aunque, ahora que lo pensaba los recuerdos de la muerte, eran algo difusos. La chica, estuvo pensando un rato y luego con sorpresa pregunto.



— ¿tu abuelo es la muerte?, ¿cómo es posible?, tengo entendido que la muerte no tiene género, y no se puede reproducir por falta de miembros—exclamo con sorpresa la joven Casandra



Amelía, cerró él libro y cerro sus ojos,



— Eso es obvio, la muerte nunca ha podido reproducirse, es solo un esqueleto con una túnica y un extraño comportamiento, veras, mi abuelo, adopto a unos de mis ascendiente, eso sucedió hace más de dos siglos, es así que la familia Black ha tenido contacto con el otro lado—le contesto Black, que abrió sus ojos y agrego—Yo lo llamo abuelo, para no tener que gastar tantos tataras en una frase.


— Es una historia extraña, pero en estos últimos días, he tenido encuentros con lo extraño, así que es creíble tu historia, pero ¿porque tu “abuelo”, quiere que yo sea tu asistente?—comento y pregunto Casandra


— Eso me he preguntado en estas últimas horas, pero tal parece, que hay ciertos acontecimientos que a mí, como descendiente del Black, adoptado por la muerte, no se me permitirá interferir de manera directa principal y es por eso, que mi abuelo necesita que tu este en un nivel respetable, para afrontar estos eventos—le contesto Black a Casandra y agrego—Bueno, espero que mi respuesta, te haya iluminado.



Amelía, observo la duda en la cara de Casandra



— Escucha, hoy si quieres saber más de tu habilidad y como controlarla, debes estar a las 10 de la noche en la casa maldita de la calle Cátaros—le dijo Amelía a Casandra y pregunto— ¿Entiendes?


—Si, te entendido—le contesto Casandra a Amelía


— Te espero—le dijo Amelía, que se estaba a punto de ir, cuando giro su cabeza y miro a Casandra— Si no vienes, es porque no quieres ir, es entendible, el mundo del más allá, no es para cobardes, si vienes, es que quieres saber cómo controlar esa habilidad y repito la habilidad que tienes, no es algo que se pasa, esa habilidad se queda por siempre.



La joven médium, se alejó de Casandra, la cual se quedó pensativa, realmente quería saber cómo dejar de tener esa “habilidad”, pero al darse cuenta que ese don, no se podía dejar, no sabía qué hacer.



Era como las 21:10 de la noche, Casandra, se encontraba acostada en su cama, su pieza estaba a oscura, ella estaba despierta y observaba el techo de su pieza, la joven pensaba, en lo que había pasado esta tarde, se sentó sobre la cama y observo su cortinas que cerraba la vista de su pieza, siempre le había gustado ver por la ventanas, pero los acontecimientos recientes le había hecho correr las cortinas, la joven suspiro, no podía dejarse vencer tan fácilmente, así que se levantó de su cama, ya estaba decidida.



Eran como las 22:04 AM, Amelía, estaba sentada en un banco el cual estaba en la vereda al frente de una casa que parecía una mansión antigua, la cual estaba en ruina y tenía un color sombrío. La joven Amelía, comía una barra de chocolate blanco, observo su reloj.



— Sabia que esa chica, era una cobarde—pensó Amelía y agrego—Bueno no hay que espera, debo ser el trabajo.



La joven Amelía, estaba a punto de pararse cuando escucho que alguien corría hacía ella, la chica, ya conocía esa pisadas, tan débiles, pero tan rápida y apresuradas. Black, observo que Casandra había llegado, se notaba en la joven, un cansancio producido por correr de forma apresurada, la joven Casandra, vestía su ropa de calle, consistente en un pantalón, largo de color rojo, zapatillas blancas, una camisa sin mangas y que le llegaba hasta el ombligo, una chaqueta de cuero y un gorro de lana azul.



—Llegas 5 minutos tarde, chiquilla—comento Black un poco molesta a Casandra



Casandra, se repuso y observo a la joven médium.



— Disculpa—se disculpó Casandra, esbozando una sonrisa de vergüenza.



Amelía, suspiro y negó con la cabeza



—Bueno, no tiene importancia—dijo Amelía, que se paró del banco



Ambas chicas, estaban frente de la reja de la mansión.



— Amelía, ¿que hay en esta mansión?—pregunto Casandra a la médium



La joven médium, mascó un pedazo de chocolate blanco y después de masticarlo, observo a Casandra



—Sus actuales dueños, reportaron actividades paranormales, las cuales no han dejado remodelar esta casa, así que se comunicaron conmigo para poder sacar a esas presencias sobrenaturales—le contesto Amelía a Casandra


—Ya entiendo—le contesto Casandra.



Las chicas, se acercaron al portón era enrejado y negro, el patio exterior de la casa, tenía pasto verde y largo, grandes árboles que había crecido sin cuidado del hombre, las raíces de estos árboles, habían quebrado una calzada de piedra que conducía a la puerta de la casa, el lado frontal de la edificación, tenía sus paredes de madera roída por el paso del tiempo, las ventanas quebradas y las columnas que sostenían el techo de la entrada estaban a punto de ceder, el estado de la casa sorprendió a Casandra



—Esta casa necesita algunos arreglos —comento Casandra, con una risa



Amelía, solo negó con la cabeza por el comentario de Casandra y empezó a trepar por el muro de ladrillo que separaba la calle con la casa, la joven Casandra, observo a Amelía. Casandra, se sorprendió al ver lo buena que era la joven Black, para trepar un muro, la médium, se paró en la baranda de la pared, miro a Casandra



—Vamos—dijo Amelía a Casandra, antes de bajar hacía el patio de la casa.



La chica Black, dio un salto y cayó al patio de esa casa. Casandra, nerviosa escalo con dificultad la pared de ladrillo, se sentó en la baranda y salto hacía el patio, cayó al suelo de trasero, la joven se reincorporo de inmediato y se sacudió su pantalón



—Para la próxima vengo con buzo—comento Casandra y agrego—El golpe me dolió.



Amelia, miro a Casandra con un halo de indiferencia y luego observo la casa. Casandra, se acercó a la Black, la cual miro de nuevo a la chica



—Escucha, tú solamente debes aguantar el miedo que te producirá los espíritus adentro de esa casa, después de esto, tiene la opción de seguir adelante o dejarlo—le comento la médium a Casandra.



La joven Casandra, trago saliva y afirmo con su cabeza.



—Vamos—dijo Amelía a Casandra.



La médium empezó a caminar hacía la mansión, seguida por Casandra

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La mansión embrujada (parte 2)

Casandra, observaba el patio del lugar con un poco de miedo, puesto que los troncos de los árboles secos, los cuales no tenían hojas, tenían agujeros que convertían a los árboles, en humanos que parecía haber experimentado el miedo antes de ser petrificados, el sonido de un búho, hizo que la joven morena, se asustase aún más y se pegase a la espalda de Amelia, la cual paro un poco molesta.


—Si tienes miedo a esos árboles, no mires—le dijo Amelia, al percatarse de lo que causaba el miedo a la morena y agrego—Y por favor, mantente a una distancia prudente de mí.

—Lo siento—le dijo Casandra, con una sonrisa nerviosa y pensó—Rayos, creo que le estoy cayendo mal.


Cuando estaba punto de entrar a la casa, se escuchó unos extraños ladridos de perros, que resonaron por todo el patio, la joven morena, con mucho susto se escondió detrás de un pilar, Amelia, aunque le molestaba lo miedosa que puede ser Casandra, en es momento agradeció la reacción de la chica.


—Esta vez hiciste bien, en asustarte—comento Amelia a Casandra y agrego—La criatura dueña de esos ladridos o mejor dicho las criaturas, son seres del inframundo, conocidas como sabuesos de Baskerville, si son raros los nombres que les ponen, pero son seres malignos que viven en el mundo de lo paranormal, se alientan de las almas de los muertos, pero le gustan más las almas de los vivos.


Amelia y Casandra, observaron a un grupo de perros de considerable tamaño, hechos de alguna sustancia negra, la cual caía al piso y acaba con la vida en ese pequeño espació, ojos rojos y unos grandes dientes. Las criaturas, se acercaban a pasos de precaución hacía Amelia, la joven cerro sus ojos levanto su palma y recito algo en lenguaje desconocido, apareció un circulo negro que tenía extraños símbolos de color rojo, después de recitar la oración, apareció de aquel circulo una guadaña, el mango de la arma era de huesos, el principio y el final del mango, tenía una calavera pequeña, la hoja de la guadaña era de metal cubierta de piel muerta que goteaba sangre, la cual se derretía al llegar al suelo, un gran ojo pareció en el centro de la hoja.


—Hace tiempo, que buscaba la energía de los Baskerville—exclamo una voz que parecía salir de la guadaña.

— ¿Esa-esa guadaña, hablo?—pregunto Casandra, con mucho miedo

El ojo de la guadaña, al escuchar a Casandra, movio su oculuar hacía la morena, asustando más a la chica.


—Señorita, no soy una guadaña, mi nombre es Bloody Eyes—le respondió la voz de la guadaña y agrego volviendo ver a los sabuesos—Su energía, vuele deliciosa.

—Pronto la tendrás—le contesto Amelia


La joven Black, corrió hacía los seres, los cuales al ver a Amelia, correr hacía ellos, saltaron para atacar a la joven, pero no alcanzaron a tocarle ningún pelo a la chica, ya que la guadaña, ya los habían cortado por la mitad, a todos los sabuesos, cuando estos cayeron al suelo, se volvieron humo negro, el cual fue directamente hacía la hoja de la guadaña de Amelia.


—Hu, esa energía estuvo deliciosa—dijo Bloody, que entrecerró su ojo.


Amelia, que giro su hoz y cargo con ella, camino hacía la columna, donde estaba Casandra


—Sigamos—le dijo Amelia a Casandra.


La morena, afirmo con su cabeza con un poco de susto y se despejo de la comuna, las chicas, abrieron la puerta principal de la mansión, al entrar la luz de la mansión se encendió, revelando una casa de madera, con varias habitaciones, el inmueble roído por el tiempo, una escalera con peldaño frágiles, al final de la sala de esta un cuadro que tenía pintado a un señor de buen porte y distinguido bigote blanco, vestido como un capitán de los dragones de la guardias.


—Creo, que le falta mucha decoración—comento Casandra, con una sonrisa

—Veo, que se te paso el miedo—le dijo Amelia a Casandra

—Bueno, creo que sí—sonrío con algo de vergüenza la joven morena


En ese momento, la chica, miro el suelo y observo un montón de Oniscidea con las pieles color blancos y negros, los cuales, avanzaba por el suelo, contrayendo y expandiendo su cuerpo.


—Maldición, odió los bichos—exclamo Casandra, que se protegió atrás de la espalda de Amelia.

—Rayos, no deberías darte miedo las cosas simples—le exclamo Amelia a Casandra—Además los oniscideas spiritus o conocidos vulgarmente como chanchito espíritus, que ves, son inofensivos, solo comen la energía espiritual de los lugares como estos, no hacen daño a las personas, son unos de los depuradores del mundo espiritual, aunque a veces no pueden realizar su trabajo con efectividad, ya que hay una fuerza mayor, como en este caso.

—Pero, son horribles—exclamo Casandra


El ojo de la guadañan, miro a morena, con algo de fastidio, la chica, se dio cuenta de la mirada de Bloody Eyes.


—Oye, no me juzgues así, cuando un incesto camina por la piel, es repugnante y son como pequeños alienígenas que caminan por tu piel—se excusó Casandra.

— ¿Has visto a un alienígena?—Pregunto Amelia a Casandra

—No realmente—contesto Casandra a la pregunta de Black, negando con la cabeza y agrego—Aunque creo que sería repugnante, conocer a algunos, ¿tú conoces a uno?


Amelia, al escuchar la pregunta de la joven morena, sonrío de una manera un tanto pelicular, a Casandra, le dio un poco de escalofrió al ver esa sonrisa.


—Bueno, estos insectos, me ha dado una idea—Comento Amelia, que saco de su mochila, una barra de chocolate negro y se inclinó, y saco la envoltura del chocolate—Te diré algo Casandra, estos bichos, también ayuda mucho a los cazadores, obvio si le das algo a cambio, a parte de la energía espiritual a ellos le gusta mucho las cosas dulces.


Unos de los oniscideas, elevo su cuerpo y miro el chocolate, la criatura, se separó de su grupo y fue hacía el chocolate, la boca de la criatura empezó a comer del chocolate, al ver esto Casandra, quiso desmayarse, cuando el bicho, termino de comer su chocolate, observo a Amelia.


—Bien, ahora guíanos—le ordeno la joven Black al insecto.


La criatura, afirmo con su cabeza y empezó a caminar, seguida por Amelia y Casandra, que estaba muy apegada a la espalda de la médium.


—Estas a un centímetro—Black le dijo a Casandra

—Disculpa—le contesto Casandra, que se separó de la espalda de Black.


Las chicas, siguieron al bicho, subieron con cuidado las escaleras y después de caminar un poco por el segundo piso, se encontraron frente a una habitación, hay estaba un sujeto de tez blanca, bigote y barba, tenía un agujero de fusil en su garganta, una cortadura que aun sangraba en su mejilla, y solo se veía una cuenca vacía en lo que debería ser su ojo izquierdo, el soldado, estaba vestido como un soldado de infantería de los años 1810 y llevando un fusil,


— ¿Quiénes son ustedes?—pregunto el espíritu

—Soy Amelia Black, digamos que soy una médium y la que me acompaña es Casandra Ríos, mi asistente—le contesto Amelia—Por lo visto, sabes que estás muerto, ¿me equivoco?

—No se equivoca, señorita, me asignaron a proteger esta mansión hasta la muerte y desde ese momento la he estado protegiendo, además hay un sujeto que se ha adueñado de la casa, lo he detenido varias veces de matar a los que habitaron esta casa, pero no pude evitarlo con la anterior familia—le contesto el soldado y agrego—Cada vez, se hace más fuerte, temo que este lugar se corrompa, más delo que esta.


Casandra, le pareció que el sujeto había muerto en una circunstancia muy dolorosa, la joven morena, sintió pena por el soldado. Amelia, se acercó al soldado.


—Sabe, si hay más espíritus, aparte de ti y el dueño de esta casa—pregunto Amelia al sujeto de barba

—Sí, la hija del anterior dueño—le contesto el soldado—No pude detener a ese ser, que se había posesionado del cuerpo del padre de la niña.

—Ya veo—comento Amelia


Casandra, al escuchar que había muerto una niña y que su espíritu, estaba atrapado en esa mansión, no pudo más que contener sus lágrimas, a la joven Casandra, le agradaba los niños y niñas, menores que ella, era algo que adquirió gracia a su hermana mayor, que ahora estaba ayudando a los niños de África.


— ¿A dónde está la niña?—Pregunto Casandra al soldado y pregunto a Amelia— ¿Hay alguna forma de ayudar a estos espíritus?

—Exorcizando al dueño de esta casa—le contesto Amelia y agrego observando a Amelia—Veo que te estas volviendo un más valiente.


Amelia, miro al soldado y le hizo la misma pregunta que Casandra le había hecho hace algunos segundos atrás


—Está atrapada junto con el—le contesto el soldad y pregunto—Ustedes, van a sacar a ese sujeto de esta casa

—Sí, para eso estamos—le contesto Amelia al soldado

—Dejadme, ayudarle—le dijo el sujeto del bigote y agrego—Como infante de la compañía del dragón, debo cumplir mi objetivo.


Amelia, suspiro y levanto sus hombros.


—Haz lo que quiera—le dijo Amelia al soldado


Pronto, el grupo siguió su camino, estaba vez acompañado por el soldado.

Cuervoso

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Hey, @Crow_Joker, debo decir que me encantaría tener tu ímpetu para escribir. Es impresionante lo mucho que escribes en periodos tan breves, esas son las principales razones,  creo, por las cuales en estos años que llevo leyendo tus obras, has mejorado tanto: eres constante.

La historia me atrajo desde el principio, sin dudas "Sueño profundo"  es mucho más llamativo que "Dulce o truco"; el nuevo título tiene más relación con la historia y suena más serio y original. La situación por la que pasa la protagonista me atrajo bastante. Además, logras crear personajes con personalidades bien definidas y complejas, ese es uno de tus puntos fuertes, el cual creo deberías explotar más.

En cuanto a la narración en sí, en general logras transmitir bien tanto las acciones como sentimientos de los personajes. Sin embargo, accidentalmente caes constantemente en la cacofonía y redundancia. Otro detalle es que, en ocasiones haces demasiado extensas las descripciones de los personajes, entregando información que podrías obviar o entregar en el relato mismo, entremedio de las acciones. Como resultado de lo anterior, aveces acabas desviando la atención del lector, apartándolo de lo realmente importante.

Faltas ortográficas y de gramática sigues teniendo, pero en mucha menor medida que antes. En general se trata de tildes o palabras mal escritas que pasaste por alto y que el corrector no consideró, sobre todo por tratarse de verbos en futuro. Por último, también cometiste errores en la puntuación, aunque menores, siempre es bueno aspirar a la perfección,  así que te recomiendo des una segunda lectura detenidamente para así solucionar todos estos problemas.

En fin, es una buena obra, te insto a continuar con ella, pues tiene mucho potencial. No dejes que las críticas te desanimen, sino que busca en ellas un motivo para seguir esforzándote, de la misma forma que lo has hecho todo este tiempo, viejo amigo. Disculpa por haber tardado tanto en comentar.
Ópalo Reputación

Hasta pronto.

PD: ¿Cómo haces los guiones de diálogo (que son más largos que el signo de guión común)?






Cuervoso! No te pases ¬_¬

Crow_Joker

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@Cuervoso, Buenas, gracias por comentar y tranquilo no me desagradan los comentario, siempre y cuando sea constructivos, como veras esta historia, estuvo abandonada durante un buen tiempo, después la volví a recoger y arreglar varias fallas, entre ellas cambiar el titulo.
De nuevo gracias por el comentario.
sobre tu PD, de los guiones largo, es una función que tiene el Microsoft Word 2010, el procesador de texto con que trabajo, utilizo el CTRL+ALT y el guion del teclado numérico, espero que te haya aclarado la duda.
nos leemos

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Crow_Joker

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La mansión embrujada (parte 3): El señor de la casa.

El mundo espiritual, es algo extraño pero al igual que el mundo físico, tiene distintos paisajes aunque esto es dependiendo del gusto del dueño de cada territorio, unos de los paisaje más extraños en el territorio espiritual, son los terrenos de la muerte, un paraje desértico, con árboles muertos, esqueletos de animales que caminan en esos parajes, un cielo rojizo con un sol negro, la muerte tenía una casa de ladrillos rojizos, puerta de madera, ventanas y cortinas roídas, en el medio de ese terreno. Una mujer de cuerpo esbelto y curvilíneo, tez blanca y fina, pelo largo y rojo amarrado con una cinta blanca, ojos azulados, vestida de pantalón azulado, zapatos negros, una camisa blanca, guantes blancos y zapatos negros, y una chaqueta blanca, caminaba por esos parajes. La mujer, llego frente a la casa de la muerte y toco varias veces, antes de que la puerta se abriera.

—Bienvenida, Condesa de Saint-Germain—Dio la bienvenida un chico de tez blanca, piel lisa y llamativa, cuerpo delgado, ojos negros, cabello negro, mentón puntiagudo, vestido de un pantalón negro, una camisa blanca, zapatos negro y guantes blanco.
— ¿Le guardo la chaqueta?—pregunto una chica, de tez blanca un poco pálida, cuerpo esbelto, ojos verde claro, pelo blanco plateado que le llegaba hasta los hombros, vestida con un vestido de una pieza de color blanco, unos zapatos de charol rojos, una medias blancas que le llegaba hasta las rodillas y unos guantes blancos sin dedos.
—Muchas gracias, Morana—le agradeció la Condesa a la chica

Morana, inclino su cabeza y le contesto el agradecimiento a la Condesa, con un “De nada, mi querida Condesa.

—En unos momentos, será atendida por nuestro maestro—le dijo el chico a la condesa.
—Mot y Morana, no debe ser tan formal conmigo—le dijo la Condesa a los chicos y agrego—Aunque tenga el título de Condesa, no me agrada mucho las formalidades.
—Discúlpenos—le dijeron los chicos.

El joven, aplaudió y la habitación oscura en que se encontraban, se aprendió, dejando ver una habitación simplista, pero confortable, la cual tenía un piso de madera, paredes de madera pintada de verde, un gran candelabro que iluminaba la habitación, una chimenea que estaba apagada y una alfombra de color azul en medio del piso. Un ser encapuchado, entro a la habitación.

—Hace tiempo, que no te veo, Pirita—saludo el ser encapuchado a la mujer.
—Sabes, que no me gusta ese nombre, Parca—le contesto la mujer y agrego—Mi padre, era un buen filósofo, poeta, político y entendido de varias materias, pero jamás supo poner bueno nombres.
—Bueno, siempre hay algo imperfecto en los perfectos—le dijo la muerte.

En ese instante en el medio de la habitación, apareció en medio de la habitación una mesa de ajedrez, a cada lado de esa mesa, había una silla de madera.

— ¿Juaguemos?—le ofreció la Parca a Pirita.
—Para eso vine—le contesto con una sonrisa Pirita a la Parca.

Los dos se sentaron en las sillas, la muerte le pregunto a Pirita de qué color quería sus piezas de ajedrez, la mujer, le contesto que la quería de un color amarillo y brillante, la muerte hizo aparecer en el lado de la joven Pirita, la pieza de color que pidió la mujer.

La joven Casandra, que estaba caminando detrás de Amelia, trataba de mantenerse calmada, ya que al estar en una misión embrujada y tener cerca de ella a un espíritu y a un insecto, le producía algo de miedo, pero por alguna razón al estar cerca de la joven Black, su miedo se calmaba un poco.
Un frio intenso recorrió el cuerpo de Casandra, la joven, tirito un poco.

— ¿No sienten algo de frio?—pregunto Casandra.
—Yo no siento nada—dijo el espíritu.
—Yo tampoco siento nada—dijo la guadaña de Amelia y agrego—O verdad soy una guadaña.

El insecto, que acompañaba a Black, emitió un pequeño ruido que se podía interpretar como, “No siento frio, ni calor”, Amelia, simplemente ignoro el comentario de la joven Casandra y siguió caminando.

Casandra, se abrazó a ella misma para preservar el calor, en ese momento, los ojos de la joven, observaron que las paredes de la mansión, se movían de forma ondulatoria, ese pequeño suceso, hizo que Casandra, se sentía mareada y cansada, trato de evitar mirar las paredes y observo el piso, que tenía el mismo molesto movimiento de las paredes, la chica, quiso apoyarse a la pared, pero tenía miedo que algo sucediese si hiciese eso, la joven respiraba muy hondo y empezó a traspirar mucho.
Amelia, al sentir la respiración agitada de su acompañante, paro un momento y observo a Casandra.

— Ya veo, como tú recién ha abierto tus habilidades, la presencia del espíritu maligno, de esta casa te está afectando—comento Black, que se acercó a Casandra e hizo que se apoyase sus manos en sus hombros—Te ayudare a caminar, hasta que el efecto se termine, no durara mucho.

Casandra, agradeció el gesto de Amelia entre respiraciones desesperadas y continuaron con la caminata.

—Lo que sientes es normal en las personas que recién abrieron sus poderes, se le llama hipertermia espiritual, es menos peligrosa que la norma y pasado unos minutos se pasa—comento Amelia a Casandra.
—Eso espero, no me gusta esta sensación—comento Casandra.
—Ja, niña, veo que eres más débil que unos chicos que conozco—exclamo la guadaña.

Casandra, se sintió molestia porque comentario de la guadaña, pero no iba a reclamar por eso, aunque le molestara, Bloody Eyes, tenía razón, ella aún era débil a la fuerza del mundo de los espíritu.

—Cállate, Bloody—dijo Amelia con voz molesta a su guadaña y pensó observando a Casandra—Ella no están débil como aparenta, a pesar que la hipertermia espiritual, no es peligrosa y no ha dejado a nadie muerto, la simplemente presencia de esta en un humano, hace que el individuo se vuelva loco, Casandra, solo ha experimentado los síntomas débiles y no se ha vuelto loca, es mucho más fuerte de lo que aparenta, abuelo talvez tenga razón sobre ella.

Después de una eterna caminata o eso le pareció a Casandra, llegaron frente a una puerta de madera de color verde oscuro.

—Se siente un gran poder aquí—comento Amelia y agrego observando al espíritu del soldado—Es aquí, ¿cierto?

El soldado, afirmo con la cabeza.

— ¿Te encuentras bien?—pregunto Amelia a Casandra
—Sí, ya se me ha pasado los síntomas, aunque tengo un poco de dolor de cabeza—contesto Casandra, separándose de la joven Black y agrego—De nuevo gracias.

Amelia, observo a Casandra y luego se acercó toco la puerta con su palma.

—Casandra, lo que viene para ti será peligroso, así que debes tener cuidado—le advirtió Amelia a Casandra
—E-estoy pre-preparada—le contesto Casandra, un poco asustada y nerviosa.
—No suena que estés preparada, pero tus latidos dice que esta listas—comento Amelia y suspiro—Bueno, entremos.

Amelia, abrió la puerta y observo una pieza de piso alfombrado rojo, una pared de una pintura verde que se estaba descascando, una gran lámpara se balanceaba sobre el techo, en el fondo de la pieza se encontraba sentado en una silla roja que tenía un estilo victoriano, se encontraba un hombre de cuerpo esbelto, cuerpo trasparente, pelo castaño corto, un bigote negro, una barba de chiva, ojos grises con pupilas rojas, vestido con un pantalón negro, una camisa blanca y zapatos negros, el sujeto estaba fumando una pipa, al lado de la silla se encontraba una pequeña de talvez unos 10 años, cuerpo trasparente y delgado , pelo largo negro que le llegaba hasta la cintura, ojos verdes oscuros, vestía con un camisón blanca, calcetines blancos y guantes blancos, la pequeña, estaba en el suelo, arrodillada, una cadena en su cuello que la tenía sujetada al suelo. Casandra, sintió algo de furia al ver como ese sujeto tenía a la pequeña.

—Tú debes de ser el secuestrador de esta casa—Comento Amelia.
— ¿Secuestrador?—pregunto el sujeto con una sonrisa y agrego—No, yo soy el rey de esta casa.
— ¿Por qué, tiene a esa pequeña amarrada?—pregunto con furia Casandra

Amelia, observo que Casandra tenía una gran furia en su rostro, la chica Black, puso el brazo delante de Casandra, para detener un poco la furia de Casandra, entendió a Black y trato de clamarse, juntando su ira en su puño.

—Esta chica, al ser la hija del anterior dueño, me da poder sobre esta mansión—Contesto el espíritu con una sonrisa.
—Maldito seas—exclamo Casandra, tratando de calmarse y agrego—Solo por el control tiene a una pequeña inocente.
—Jajaja, eres inocente chiquilla, el control lo es todo incluso después de la vida—le dijo el espíritu con una risa.

Amelia, suspiro y saco su guadañada.

—Basta de conversar, es hora de eliminarte—exclamo Bloody Eyes.
—Casandra, solo observa, al igual que ustedes el espíritu del soldado y el bicho—dijo Amelia.
—Manda a ese bastardo al último piso del infierno—exclamo Casandra.

Casandra, retrocedió y se apoyó en la pared, el insecto y el soldado se pusieron al lado de la joven Casandra.

—Vaya, veo que tiene una gran arma—comento el señor espíritu y agrego—Entonces, enfréntate a mis subordinados

El señor espíritu, se levantó de su silla y levanto sus brazos, invoco a varios espíritus que salieron de las paredes. Amelia, observo a los espíritus acercándose y se preparó para defenderse de los espíritus. Los espíritus, se acercaron a Black, la cual elimino al primer grupo de espíritu, cortándolos con su guadaña.


Crow_Joker

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La mansión embrujada: Indicio de poder.

El juego de ajedrez entre la muerte y Pirita, estaba en pleno proceso, era el turno de Pirita.

—He escuchado que hiciste que tu descendiente Amelia, tomara a una joven como su discípula-asistente—comento Pirita, mientras movía la pieza del caballo.
—Vaya como corren las noticias—contesto La muerte, que tomo un peón y lo movió de lugar—Si, es que cuando vi a esa chica, sentí que tenía un gran potencial, además es necesario contar con un agente fuera de la familia Black, para lo que viene.
—Ya veo—dijo Pirita, que miraba pensativa buscando una estrategia.

La muerte, chisquio sus dedos y se hicieron presente al lado de los jugadores, los asistentes de la muerte Mot y Morana, que hicieron una reverencia.

—Mot tráeme mi bebida favorita, ya sabes la bebida negra—le ordeno la muerte a Mot y le ordeno a Morana—Trae para la invitada…
—Solo quiero un jugo de papaya con plomo—Dijo Pirita a la muerte.
—Rayos, tu gusto son algo extraño, ese brebaje te va a matar—dijo la muerte y luego se rio y agrego— Es cierto, los Saint-Germain no pueden morir.

Pirita, se rio del comentario de la calavera, era cierto su padre y ella, no podía fallecer, de hecho en la historia de la humanidad solo había existido tres Saint-Germain su abuelo, que murió a los 110 años, según ella tiene entendido. Su padre, que aún sigue viviendo y ella, talvez un siglo menor que su progenitor. La razón de su inmortalidad, no es muy sabia, ya que el conde, jamás le ha gustado revelar sus secretos ni siquiera a su única hija.

—Jaque—Pirita, movió un caballo.
—Siempre ha sido buena en el ajedrez—La muerte, saco una pipa y empezó a fumar.

Mientras en la mansión, la joven Casandra, miraba con expectación como Amelia, luchaba contra las hordas de espíritus, que venían, aunque los espíritus enemigos eran débiles el gran número de estos seres estaba empezando a fastidiar a la joven médium, que con enfado clavo su la punta de su guadaña, cerro sus ojos y recito un exorcismo. La joven Casandra, observo como una luz azul envolvía el cuerpo de la joven Amelia y sintió que desde el cuerpo de la joven médium, salía un viento.

—Es algo diferente a aquella vez en la plaza—pensó la joven Casandra
—Lárguense malditos, idiotas— se podía ver en la cara de la joven Amelia una gran furia

Un circulo azul con palabras color amarillas, rodearon a Amelia, los espíritus, huyeron del lugar, el circulo se dispersó y las palabras saltaron y se quedaron impregnada en las cuatros paredes de la habitación.

—Ahora sí, tus súbitos no molestaran en nuestra pelea—Amelia, apunto su dedo al espíritu.
—Jajá, así que eres fuerte—El espíritu, se paró de su silla, observo a su joven oponente, saco una espada trasparente y sonrió a su oponente —Hace tiempo que no me enfrentaba a un humano, creo que será divertido.
—Entonces, ambos estamos ansiando algo de diversión—Amelia, levanto su hoz—Bloody, ¿ estás listo?

Casandra, pudo ver en la cara de Amelia una sonrisa.

—Su personalidad ha cambiado—pensó Casandra, sorprendida por la sonrisa de la joven médium.

La pelea había comenzado, la joven médium, se lanzó contra su enemigo e iba a inicia su primer golpe, pero la hoz no alcanzo el cuerpo trasparente del espíritu ya que choco contra el arma del espíritu.

—Eres rápido—Amelia retrocedió y sonriendo sujeto muy bien la hoz—Parece ser un oponente digno para ambos.

La médium cerró sus ojos, la joven Casandra, observo que la energía azul se combinaba con una energía roja que salía de la hoz.

—Es como si fuese otro ser—La joven Casandra, estaba aún más sorprendida al ver el cambio repentino de energía.

La médium, abrió sus ojos, revelando un cambio de color de ojos, los cuales se volvieron rojos carmesís.

—Sera divertido comerme tu alma—La voz de Amelia, parecía diferente como si fuese dos personas en una—Debe de ser rica, un gran poder fluye de ti.

Durante varios minuto, una eternidad para Casandra, la pelea que mantenía la médium y el espíritu, se mantenía sin cambió aparente, ambos chocaban sus armas, sin dejar que el otro hiciese un ataque dañino.

—Si sigue así, esto nuca terminara—Casandra, pudo contemplar que algo sucedía a Amelia y pensó—Este tipo es fuerte.

La joven observo que el espíritu de la niña, parecía que estaba sufriendo y lo entendió, el poder que tenía el espíritu, provenía de la pequeña.

—Malnacido, él se está aprovechado de la pequeña—pensó Casandra y observo la cadena que sujetaba a la muchacha—Esa cadena, no es física, es espiritual.

Casandra, miro al insecto come residuos, tenía una idea, aunque esto le daría algo de repugnancia, pero era necesaria para salvar a la niña y también para acabar con aquel espíritu.

—Disculpa—Casandra, tomo al bicho con sus manos.

Se encamino hacía donde estaba la niña, de forma lenta y sin meter ruido, para que el espíritu no se diese cuenta de su plan, cuando llego frente a la niña

—No deberías…—la niña espíritu, miro muy preocupada a la joven Casandra.

Casandra, hizo un gesto con su dedo para que la pequeña, dejase de hablar.

—Venimos a rescatarte—Casandra, puso al insecto al frente de la cadena—come.

El insecto, por petición de la chica o solo por instinto, empezó a masticar la cadena. Después de unos 5 minutos de masticar, la cadena estaba a punto de ceder, pero el dueño de la casa, se había dado cuenta después de haber realizado un movimiento con su cabeza.

—Tú no harás eso—el amo de la casa, lanzó lejos a Amelia y salto hacía Casandra.
—Rayos—exclamo la chica, que se había dado cuenta de lo próximo que podía estar su muerte y cerro sus ojos, no quería ver cómo era cortada a la mitad, había pasado algunos segundo y la chica abrió sus ojos, se dio cuenta que estaban adentro de una clase de recipiente de un azul brillante y que la espada del amo de la casa, no había alcanzado su objetivo.
— ¿Qué demonio?—El espíritu retrocedió—Esa chica, creo un escudo.

Esta vez una Amelia que había vuelto a la normalidad, era la sorprendida por el poder de Casandra.

—Logro utilizar una protección—Amelia, se levantó y se limpió su ropa y pensó—Esta chica…abuelo, esta vez te daré la razón.

El insecto, termino de separar las cadenas que sujetaba a la pequeña espíritu con el suelo de aquella casa, dejando sin algún poder al amo de la casa, que vio cómo su espada desaparecía y como sus fuerzas se desvanecían.

—Maldición—El espíritu, estaba muy enfadado.
—Bloody, ¿quieres devorar su alma o la puedo juzgar?—Amelia, se acercó al espíritu.
—Naa, no me importa, perdió todos sus poderes, su alma no tiene sabor para mi—Bloody, le contesto a su portadora

Amelia, negó con su cabeza, hace un momento Bloody, estaba tan ansioso por devorar aquel espíritu, que se posesión del cuerpo de Amelia, para poder devorar al espíritu, ahora que el espíritu, había perdido su fuente de poder, la hoz, perdió el interés en aquel ser.

—Bueno, es momento de juzgar—La médium, levanto su mano e hizo aparecer una balanza dorada con una pluma de ave que se encontraba en el lado derecho de la balanza. Amelia, observo ya a un débil espíritu y agrego— Esta es la balanza que medirá tus actos, en este momento yo soy la jueza, tu corazón será medido.

En el lado derecho apareció un corazón, el cual hizo que la balanza se inclinase por el lado del corazón.

—Tus actos ya están juzgados y tu pena es el sufrimiento en la otra vida—La joven Amelia, miro a su oponente—siento lastima por tu alma.

Dos grandes manos negras, salieron del suelo y atraparon al amo de la casa, que gritaba de desesperación, pedía clemencia a aquellos seres que lo juzgaban, luego paso a maldecir su suerte, mientras era arrastrado hacía el inframundo y desapareció junto con las manos y la balanza.

—Juicio terminado—Amelia, miro a Casandra.
— ¿Qué fue eso?—La joven Río, estaba sorprendida por lo que sus ojos habían visto.
—Ese es el juicio, lo uso cuando mis oponentes están débiles—Amelia, le explico a su ayudante y agrego—Y cuando a Bloody, no le interesa el alma de su oponente.

El escudo de la joven Casandra, se deshizo.
—Hablando de ese escudo—Amelia, se encontraba pensativa—Es interesante.



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